
Purdy y Charlotte: dos amigas que reinventaron la limpieza después de los 60 años
Purdy Rubin y Charlotte Figg no tienen el perfil habitual de dos emprendedoras dispuestas a crear una empresa competitiva y millonaria. Cuando estas dos amigas de toda la vida se encerraron en un garaje y empezaron a experimentar con productos de limpieza natural, ambas rondaban los 60 años. Además, ninguna tenía experiencia en elaborar productos químicos, ambas tenían carreras muy distintas. Purdy había trabajado en la famosa casa de subastas Christie’s, fundado una galería de arte y, más tarde, estudiado enfermería, llegando a trabajar en un hospice. Charlotte procedía del mundo de la estrategia empresarial y la investigación de consumidores y había trabajado para compañías como Barclays, Sainsbury’s o B&Q y posteriormente se había formado en horticultura.
Lo que comparten, desde pequeñas, es un interés por las plantas y los productos naturales. En 2017 y 2018 estudiaron juntas aceites esenciales y elaboración de jabón en la Middlesex School of Complementary Medicine. Las dos estaban cansadas de los armarios llenos de limpiadores diferentes, envases de plástico y productos que consideraban demasiado agresivos. Así nació su empresa Purdy & Figg.
Así que en 2018 comenzaron a experimentar. El escenario tenía poco de laboratorio industrial: el garaje de Purdy, en Hertfordshire. Mezclaban ingredientes y aceites esenciales buscando limpiadores que ellas mismas quisieran utilizar en casa. Su primera creación fue el limpiador multisuperficie, Counter Clean. Después empezaron a organizar pequeños talleres para enseñar a otras personas a preparar sus propios productos. La respuesta fue una primera señal de que aquello podía convertirse en algo mayor: había gente dispuesta a desplazarse para asistir a los talleres y volver a rellenar sus botellas.
Entonces entraron en escena Charlie y Jack, dos de los hijos de Purdy. Ellos vieron en aquella afición de sus madres algo parecido a lo que en el mundo empresarial se denomina product-market fit: las personas probaban el producto y querían más. En 2020 pusieron en marcha formalmente la empresa, consiguieron una pequeña ronda inicial de financiación y contrataron como primera empleada a la química Anna Slastanova.
Convertir aquellas mezclas caseras en un producto comercial no fue inmediato. Pasaron unos dos años desarrollando Counter Clean porque estabilizar aceites esenciales y tensioactivos en una fórmula concentrada resultó químicamente complejo. El producto comercial se lanzó a comienzos de 2022.
Aquello que había comenzado en un garaje terminó necesitando una fábrica en Hertfordshire. Purdy y Charlotte continuaron participando en el desarrollo de fórmulas, mientras Charlie y Jack asumieron la dirección empresarial. Hoy la compañía afirma haber superado el millón de clientes y presenta Purdy & Figg como una de las marcas británicas de limpieza natural de mayor crecimiento.
El libro llegó después. Clever Cleaning, publicado originalmente en Reino Unido en 2025 y editado en castellano como La magia de la limpieza natural, reúne lo aprendido durante esos años: reducir el número de productos, comprender para qué sirve cada ingrediente y recuperar fórmulas sencillas para problemas cotidianos. El original llegó además al Top 10 de The Sunday Times.
Purdy y Charlotte no comenzaron intentando construir una gran compañía. Empezaron buscando una solución para sus propias casas cuando ya habían recorrido buena parte de sus vidas profesionales. Un garaje, unos talleres entre conocidos y la curiosidad por mezclar aceites esenciales terminaron convirtiéndose, pasados los 60, en una segunda carrera que ninguna de las dos parecía haber planeado.